De acuerdo con la Agenda de Investigación Estratégica de la UE, y de la Plataforma Europea de Cero Emisiones, que ha pedido a los países comunitarios la puesta en marcha de 12 plantas de demostración de tamaño comercial para el año 2012 de captura del principal gas causante del cambio climático, España tiene previsto tener la suya terminada en 2009.
Hace tan sólo dos semanas, el Ministerio de Industria, la Fundación pública Ciudad de la Energía, y las empresas especializadas Foster Wheler Energía y Praxair han firmado el acuerdo para construir y poner en marcha una planta piloto de captura y compresión de CO2, que se instalaría en El Bierzo (León), junto a una térmica de carbón de Endesa. El acuerdo prevé invertir 72 millones de euros hasta su entrada en funcionamiento.
La captura y almacenamiento de CO2 es una más de la media docena de alternativas que propone el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), y la Estrategia Española sobre la misma materia.
Las antracitas se pulverizarían antes de entrar en las calderas de combustión, que en el caso del proyecto español contaría con dos tipos. Una sería de carbón pulverizado inyectado de 20 megawatios (Mw) de potencia y la otra de lecho fluido circular, de 15 Mw.
La siguiente etapa consiste en un tren de depuración de las emisiones, para retirar los otros gases presentes tras la combustión, básicamente nitrógeno y azufre, además de partículas. Y de ahí pasa a la fase de compresión donde se envasaría a 80 atmósferas de presión en barriles, tanques o grandes depósitos para transportarlo al lugar de su almacenamiento geológico profundo. Finalmente, se supone que por la chimenea sólo debe salir vapor de agua. En definitiva, el informe del proyecto señala que la planta donde se instale debe producir hasta un 40% más de electricidad para compensar los costes, que una planta equivalente clásica.
Fuente: Junta de Castilla y León















