Aproximadamente cada hora y media, y a una altura de 800 km, el satélite polar MetOp-A, el más avanzado de los ingenios espaciales para evaluar la atmósfera global y vigilar el ozono y los gases de efecto invernadero, toma datos que permiten conocer en tiempo real las cosas que pasan sobre nuestras cabezas.
El satélite europeo MetOp-A se lanzó el 19 de octubre del año pasado, pero no estuvo operativo hasta mayo.
Según explicó Lars Prahm, director de EUMETSAT,
Su inigualable precisión y la puesta en marcha de las diferentes variables como la temperatura, la humedad, la velocidad del viento o la cantidad de ozono, mejorarán las previsiones meteorológicas y ambientales.
El MetOp-A ofrece datos continuos con una precisión sin precedentes durante el día y la noche y los 365 días del año. Además de los sondeos señalados, el satélite muestrea varios de los gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono (CO2), el óxido nitroso o el metano, lo que es una herramienta fundamental para la lucha contra el cambio climático y permite hacer análisis y previsiones fiables desde algunas horas hasta 10 días.
Fuente: El Mundo







