El objetivo para Alemania en tanto a la reducción de sus emisiones es de un 36% para 2020, objetivo al que solo podrá llegar son la ayuda de la energía que proporcionan las centrales nucleares.
Según un estudio realizado por la consultora McKinsey y el grupo industrial alemán BDI, las emisiones de gases de efecto invernadero alemanas no pueden reducirse más del 31% sin mantener la energía nuclear, en otro caso, la economía del país se deterioraría.
Aún llegando a ese 31%, la tecnología para seguir las reducciones necesitan inversión en tecnología, cosa que haría subir el coste del proceso hasta los 175€ por tonelada de CO2, precio que actualmente está en unos 20€, y haría inviable el plan del gobierno alemán, aprobado el pasado Agosto, de llegar al 36% en 2020.
La canciller alemana Angela Merkel llegó a otro acuerdo, esta vez con sus socios Social Demócratas, para eliminar paulatinamente las centrales productoras de energía nuclear hasta que desaparecieran por completo al principio de 2020, lo que lasitúa en una posición bastante complicada, ya que o bien se arriesga a poner en peligro el futuro económico del país, o mantiene el pacto de gobierno.
El estudio aparece una semana después que la UE haya mostrado sus planes para independizarse de proveedores externos como Rusia, abriendo sus propios mercados de gas y electricidad, planes a los que Francia y Alemania se oponen.
Fuente: Reuters







