Hace un tiempo se produjo una polémica acerca de las cuotas de exportación de ropa fabricada en China, que “inundaba” mercados europeos. Ahora podría aparecer otra vez el tema, pero las cuotas se aplicarían a las bombillas de bajo consumo.
La industria alemana ha estado presionando, y la Comisión Europea parece que ha claudicado alargando por un año las tarifas de importación para las bombillas de bajo consumo fabricadas en China, cosa que encarece su precio en un 66%, y con la posibilidad de extenderlo otro año más. Esta medida sería para proteger a Osram, fabricante alemana de bombillas de bajo consumo, a la que estos aranceles les van muy bien ya que no ha trasladado tanta producción a Asia, como su competidora Philips.
El lobby ecologista ya ha comentado que todo esto resulta muy extraño, ya que por una parte se pide a los ciudadanos europeos que recorten el uso de la energía, mientras que querer hacerlo resulta enormemente caro.
Para la organización WWF,
Esta medida proteccionista manda un mensaje a los fabricantes en los países en vías de desarrollo, van a ser excluidos de los mercados de productos ecológicos de estándares medioambientales altos que son los que esperan los consumidores europeos.
Fuente: The Economist







