Durante un seminario sobre el cambio climático que se celebró la semana pasada, el secretario ejecutivo de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el cambio climático Yvo de Boer lanzó una propuesta diferente a las que estamos acostumbrados a oír.
Según de Boer, los países desarrollados están mucho más implicados en la reducción de las emisiones de gases nocivos que los que están en vías de desarrollo, además de ser bastante más eficientes en su uso de la energía. Por eso cree que reducir aún más sus emisiones resultaría muy caro.
Por el contrario, los países en desarrollo aún no se han llevado a cabo políticas al respecto, por lo que resultaría mucho más útil que los países desarrollados ayudasen a los países pobres a reducir sus propias emisiones.
La propuesta, que contradice el espíritu de Naciones Unidas, no ha gustado demasiado a las organizaciones ecologistas.
Fuente: El Mundo








