La presidenta del CSN, Carmen Martínez Ten, ha presentado este nuevo sistema -SISC-, basado en los indicadores de funcionamiento de las centrales y en los resultados de las inspecciones del Consejo, que supone un claro avance en la evaluación sistemática de las centrales y en la adopción de medidas correctoras.
Además los informes trimestrales estarán disponibles en la web del CSN. Este modelo facilita la comunicación del estado de las instalaciones y de los resultados del trabajo que lleva a cabo el CSN en materia de inspección y control, lo que aumenta la transparencia de la información sobre las centrales que se facilita a la ciudadanía.
El programa integra las distintas fases que configuran el proceso de supervisión que el CSN realiza tradicionalmente: la vigilancia de las instalaciones; la valoración de los resultados, la adopción de actuaciones para corregir las deficiencias que se observen y la comunicación al público.
La importancia del SISC radica en su carácter metodológico, que proporciona al regulador y al regulado unas medidas objetivas de valoración y de respuesta, e incrementa la transparencia del proceso de supervisión del funcionamiento y de la seguridad de las centrales nucleares.
El modelo tiene en cuenta la información que trimestralmente envían las centrales al CSN, de forma automática, sobre 16 “indicadores de funcionamiento” repartidos en siete pilares de seguridad. Éstos describen los grandes rasgos del comportamiento de las centrales en torno a tres áreas estratégicas (seguridad nuclear, protección radiológica y protección física).
Los indicadores son de observación continua y cuentan con una definición conceptual y numérica. El SISC establece que se codifiquen mediante un código de colores que limita las bandas de operación aceptable: verde, que indica un funcionamiento dentro de lo esperado en el que se cumplen los objetivos de cada pilar de seguridad; blanco, fuera del rango esperado pero cumpliéndose los objetivos; amarillo, que indica una pequeña reducción en el margen de seguridad, si bien se siguen cumpliendo dichos objetivos, y rojo, que apunta a una significativa reducción del margen de seguridad en el área medida por el indicador de funcionamiento del que se trate.
También considera los “hallazgos de inspección” en las centrales, resultantes de las observaciones directas de las inspecciones, medidas y exámenes realizados de forma sistemática por los expertos del CSN. La información de hallazgos se categoriza trimestralmente aplicando también un código de colores, complementario al de los indicadores, que facilita la
comprensión general de los resultados en función de la importancia para la seguridad: Muy baja (categorizada como verde), Entre baja y moderada (blanco), Sustancial (amarillo) y Alta (rojo).
En el primer trimestre de 2007, los 16 indicadores de funcionamiento de las centrales nucleares españolas resultaron de color “verde”, salvo uno en Almaraz I correspondiente a la fiabilidad de los generadores diesel, que se catalogó como “blanco”. Los resultados de las inspecciones efectuadas por expertos del CSN arrojaron 22 hallazgos verdes y un hallazgo transversal en Vandellós II, debido éste a retrasos en la elaboración de análisis de causas raíz de componentes y equipos que habían requerido intervenciones de mantenimiento.
Fuente: CSN















