De toda la energía consumida en el país, el 78% procede de la generación hidroeléctrica y el 18% de la eólica o geotermal. Con este panorama, Costa Rica podría ser el primer país del mundo que consigue invertir el balance de emisiones, llegando a 0 antes de 2030.
Casi todo son ventajas y el objetivo seria fácil de conseguir, ya que la inmensa mayoría de generación energética proveniente de fuentes limpias, el índice de emisiones por habitante es de apenas tonelada y media de CO2 (2003), una cuarta parte del territorio está bajo protección y existen multitud de proyectos para reducir las emisiones de la ganadería, el transporte y la industria, como el programa de compensación para los propietarios de tierra que planten árboles, programa financiado gracias a una tasa del 3,5% sobre la gasolina.
Fuente: Noticias 24h







