Cofrentes se desconectará hoy de la red eléctrica durante dos meses para así poder realizar la mayor reforma de su historia, programada en 2005 cuando, durante una recarga de combustible, se detectó un goteo en algunos de los tubos del sistema de control de las reacciones nucleares.
Esta reforma costará unos 33 millones de euros y la realizaran, en parte, robots, bajo la supervisión de expertos del Consejo de Seguridad Nuclear.
Con esta recarga, la piscina de almacenamiento de residuos se empieza a quedar corta, y es por eso que tanto Iberdrola, titular de la central, como ENRESA, que gestiona los residuos radiactivos del pais, han empezado un proyecto de ampliación de la piscina para que pueda albergar los residuos producidos por la central hasta, al menos, 2022.
La central nuclear de Cofrentes es una de las que tiene el menor índice de accidentes laborales, un 0,9 frente al 35,9 de la media del país. Esto, juntamente con las inmejorables cifras de producción de 2006 que indican que la central realizó la máxima producción de su historia, hacen de Cofrentes una de las centrales nucleares mas seguras y productivas.
Fuente: Las Provincias















