Ayer, en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona se celebró la XXI Conferencia Catalana por un Futuro sin Nucleares y Energèticamente Sostenible.
Ante poco mas de 20 asistentes, entre prensa y público, el Dr. Moisés Broggi, co-fundador en 1982 de la Internacional de Médicos para la Prevención de la Guerra Nuclear (IPPNW), abrió el acto con una intervención en que repasó brevemente la historia de la energía nuclear, recalcando que hubo un antes y un después tras el descubrimiento de la energía atómica.
Tras recordar como empezó y se desarrolló la carrera armamentística nuclear, básicamente entre los Estados Unidos y la ex Unión Soviética, que en los años 80 llegó a acumular, y de sobra, armamento nuclear para destruir el planeta, recordó su asistencia al segundo congreso del IPPNW en Cambridge, donde se dieron cita mas de 200 personas de 31 países diferentes, entre ellos los pilotos del Enola Gay, el bombardero que llevó la primera bomba atómica de la historia Little Boy, que reconocieron que, aun sin saber en ese momento lo que transportaban, en ver y sentir el poder de la explosión, quedaron tan afectados que hasta uno de ellos dejó el ejercito y se convirtió en activista antimilitarista.
Al final de ese congreso, que creó por primera vez un clima anti-nuclear y recibió el premio Nobel de la Paz, se mandó un comunicado a todos los líderes y dirigentes representativos del momento.
Tras la apertura, le tocó el turno al Dr. Josep Puig, del Grupo de Científicos y Técnicos Por un Futuro No Nuclear y también miembro del WCRE (Consejo Mundial para la Energía Renovable), que nos habló de proliferación nuclear y el tratado europeo EURATOM.
Tras las explicaciones sobre como funcionan los reactores nucleares y como se procesa el Uranio extraído de las minas para lograr el Uranio-235, que sirve tanto de combustible para las centrales como para fines militares, comentó la experiencia española de la central nuclear Vandellós I, que funcionó entre marzo de 1972 y octubre de 1989, generando energía y material nuclear militar para Francia, uranio enriquecido para la fabricación de bombas nucleares francesas, como las que se usaron en la ultima prueba realizada en el atolón de Mururoa, y que según contó el Dr. Puig, se transportaba en trenes que, desde la central, cruzaban Cataluña pasando en algunos casos hasta por las vías de tren que cruzan toda Barcelona.
También contó los casos de Pakistan, India y Sur África, tres países que disponen de armamento nuclear gracias a robos de planos, y procesos no demasiado claros.
Para finalizar, descubrió algunas interioridades del tratado EURATOM, uno de los tres primeros tratados europeos y uno de los mas oscuros, ya que este tratado, a parte que esta libre de todo control del Parlamento Europeo (solamente el Consejo de Ministros de la UE tiene cierto poder sobre el), desequilibra el mercado energético dando soporte financiero injustificado a proyectos y productores nucleares, tanto de estados miembros de la UE como también a otros países, que entre otras cosas, no pagan los costes ecológicos de su producción.
Ya al final de su intervención, Josep Puig comentó algunas de las campañas, como por ejemplo en Austria, dedicadas a promover la renuncia unilateral al tratado, y lanzó la idea de crear alguna iniciativa similar aquí en España.







