Un grupo de investigadores de la Universidad de Cádiz ha diseñado un nuevo sistema de mapeo para el estudio de superficies fotovoltaicas capaz de detectar los posibles errores existentes en una placa y que pueden influir de forma significativa en el rendimiento de la misma.
El grupo implicado y que ha patentado el dispositivo es el de Simulación, Caracterización y Evolución de Materiales, liderado por el profesor Joaquín Martín Calleja, y destaca en su comunicado que las células solares presentan irregularidades en su funcionamiento dependiendo de la zona de la superficie que se analice. Estas deficiencias afectan de forma negativa a su rendimiento global, ya que se generan valores de fotoconversión inferiores al máximo teóricamente posible.
Actualmente ya existen equipos que realizan mediciones punto a punto de la célula mediante láser, pero ninguno de ellos ha conseguido emular la luz solar.
Según el equipo de la Universidad de Cádiz, estos sistemas (que además no se suelen comercializar) poseen “claras limitaciones” al utilizar como fuente de irradiación un único láser monocromático. Los dispositivos fotoconversores funcionan con el Sol, por lo que un examen con láser no cuenta con las condiciones reales de funcionamiento de una placa.
Los investigadores han desarrollado su sistema basándolo en “intentar adaptar las teorías de visión a este sistema a través de la mezcla de tres láseres (uno en rojo, otro en verde y otro en azul). De esta forma, realizaremos el mismo barrido con cada láser, ajustando sus potencias de forma que se genere una especie de composición cromática similar a la luz solar“.
De esta forma, es posible analizar punto a punto a nivel micrométrico el comportamiento de las células solares bajo unas condiciones semejantes a la luz solar. Calleja destacó que con este sistema “se pueden detectar todos los errores” posibilitando una reparación adecuada y precisa.
A pesar de la patente, la idea no es comercializar el sistema ya que es “un desarrollo científico que facilitará la labor investigadora de cara a futuros estudios“. No obstante, Calleja admitió que se podría comercializar a laboratorios de empresas que se dediquen a la fabricación y producción de energías solares y que lleven a cabo sus propias investigaciones.
Fuente: Europa Press
Imagen: Energías Renovables
«A pesar de la patente, la idea no es comercializar el sistema»
Nada. La pagamos (que total, el dinero va al Estado que nos pagó antes, así que suma cero), y por no explotación expira a los 3 años. Pero la pagamos igualmente porque para la concesión de nuevos fondos nos cuentan (entre otras cosas) las patentes concedidas, y de camino entorpecemos (no facilitamos) la labor investigadora de los demás durante unos añitos…
Pos mu bien.