Japón está estudiando añadir la huella ecológica de los productos de consumo en las etiquetas, con tal de concienciar a los consumidores japoneses acerca del calentamiento global.
Desde bebidas hasta detergentes, las etiquetas de estos productos llevarán un añadido que informará de cuantos gases de efecto invernadero se han emitido durante su producción y transporte hasta las estanterías de los mercados.
Esperamos que mostrar esta huella de carbono aumente la concienciación de los consumidores y de las empresas, que puedan ver cuanto CO2 generan y que les motive a reducirlo.
Shintaro Ishihara, funcionario del ministerio de comercio, explica así el plan, poniendo como ejemplo una bolsa de patatas fritas, que “emite” unos 75 gramos de CO2. El 44% proviene de las patatas, un 30% del proceso de producción y otro 15% a causa del envasado. Un 9% se genera durante el transporte y finalmente, un 2% lo genera la bolsa vacía y su tratamiento.
La medida empezará a aplicarse en abril de 2009 y aún no hay una lista concreta de los productos que deberán mostrar el nuevo etiquetado, pero más de 20 empresas ya están trabajando con el gobierno nipón para medir la huella de sus productos.
En Francia o Inglaterra ya existen planes de etiquetado similares.
Fuente: Yahoo! green