La introducción de los biocombustibles en la industria de la aviación levanta no pocas pregustas: ¿Serán rentables? ¿Son una solución real?. Pero la pregunta más frecuente en los últimos años, en toda noticia relacionada con el tema, ha sido: ¿Con o sin pasajeros?.
En 2008 se daban las primeras noticias sobre vuelos con biocombustible que respondían de con un No a la citada pregunta. En febrero del 2008 La aerolínea Virgin Atlantic realizó el primer viaje impulsado por biocombustible. El vuelo realizó el trayecto entre el aeropuerto Heatrow de Londres y Shiphol, en Amsterdam.
A finales del mismo año se anuncio el primer vuelo transcontinental en un avión alimentado con biocombustible. El vuelo se realizó entre las ciuades estadounidenses de Reno (Nevada) y Leesburg (Florida). Del total del trayecto (aproximadamente 4.000 kilómetros), 2860 se realizaron a fuerza de biocombustible en un 100%. El resto del viaje se hizo usando una mezcla al 50% de biocombustible y combustible estandar para aviones.
A finales del 2009, La Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) abre las puertas para responder con su Si a la pregunta que da titulo a esta noticia. En estas fechas la IATA indica que aprobará la utilización de biocombustibles en vuelos comerciales en 2010, en una apuesta por reducir las emisiones de dióxido de carbono de la industria.
Y ya en el cierre de este año se dan a conocer noticias que anuncian los primeros vuelos con pasajeros para el 2011.
En abril de 2011 los vuelos de Lufthansa operados con Airbus A321 entre Hamburgo y Francfort usarán en uno de sus motores IAE V2500 como combustible una mezcla de biocombustible al 50 por ciento de Aceite Vegetal Hidrogenado (HVO) y keroseno durante seis meses. Esta prueba se realizará como parte del proyecto «Burn Fair», dentro de su programa de I&D, para estudiar el impacto a largo plazo de los biocombustibles sostenibles utilizados por la aviación.
El uso de biocombustibles en la aviación no sólo levanta preguntas sino tambien criticas. Amigos de la Tierra afirma que la aviación debería limitar sus vuelos antes de pasarse a los biocombustibles, advirtiendo además sus dudas sobre los beneficios ecológicos de los combustibles alternativos.
Lufthansa responde a las criticas indicando que «El combustible solo se produce a partir de cosechas sostenibles para garantizar que no compiten con las cosechas alimentarias, el agua o la propia tierra».
Los vuelos con biocombustible llegarán en el 2011, según lo previsto, y muy posiblemente al dirigirnos a los aeropuertos nos surgirá una nueva pregunta: ¿Vamos a una freiduría?.
Fuente: Fly News