La EPEA (Asociación de Empresas de Productos Ecológicos de Andalucía) ha promovido en asociación con la Junta el desarrollo de un método para calcular las emisiones de CO2 emitidas durante el ciclo de producción de los alimentos hasta su llegada al consumidor final.
Pero esto es sólo la primera parte del proyecto, cuyo final es que a partir de septiembre los alimentos españoles puedan llevar una etiqueta que muestre su huella de carbono. En el caso de que el producto sea importado o incluya una parte importada, el CO2 emitido en el transporte será incluído en el cálculo.
Las etiquetas contarán con la validación de una certificadora independiente y el método estará basado en un estándar internacional (PAS2050).
La EPEA ha creado una nueva web: Huella de Carbono donde se puede obtener información actualizada.
Su presidente, Juan Manuel Luque, declaró que “ hay emisiones que no se pueden reducir o eliminar, como es el metano de la ganadería. Pero muchas otras se pueden rebajar mediante la eficiencia energética o una mejor gestión de la cadena de suministro“.
Tres productos sirven de piloto al proyecto: vino Pedro Ximenez, aceite de oliva y tomates cherry.
“En septiembre se realizará una auditoria independiente para poder validar los resultados oficiales. En base a eso, el resto de los alimentos, tanto los convencionales como los ecológicos, podrán optar por el etiquetado.”
Fuente: El Blog Verde
Imagen: Mini Huerto Ecológico
Felicidades por la iniciativa, ya era hora de que alguien demostrase que la agricultura y ganaderia ecológica ayudan a minimiza las emisiones de co2 a la atmósfera, además de ser alimentos más sanos que la agricultura y ganaderia convencional.
Los consumidores deben de tomar parte activa en estas iniciativas a través de la elección de estos alimentos frnte a los convencionales.