Ascó lleva dos semanas apareciendo en los periódicos. Eso le da mala fama al pueblo y los ciudadanos no están contentos, declara un vecino ante las cámaras de televisión. Dos semanas de continuas apariciones en prensa, originadas por la no notificación de las autoridades de la central de una pequeña fuga, hasta meses después.
Poco antes de que el CSN lo comunicara después de haber sido él mismo informado, Greenpeace lo filtró a la prensa. La pequeña fuga de particulas radiactivas estaba controlada y no era preocupante, pero no había sido notificada en su momento ni a los trabajadores de la central ni a los responsables de un colegio cuyos niños habían visitado la central. La alarma social estaba servida.
Se ofreció a los padres realizar pruebas de medición radiológica a los niños, a pesar de no haber motivos serios de alarma, para que todos se quedaran más tranquilos. La calma duró un día, pues la asociación ecologista catalana GEPEC denunció que las mediciones no podían ser de fiar pues Endesa e Iberdrola, copropietarias de Ascó, tenían participaciones importantes en la empresa que realizaba las mediciones.
Cuando parecía que todo había terminado, se notificó que un camión con chatarra posiblemente contaminada había logrado salir de la central y quizás llegar hasta Reus sin que saltara ninguna alarma.
El jueves Ecologistes en Acció anunciaron que se estaba construyendo un ATI (Almacén Temporal Individual) en Ascó, lo que permitiría alargar la vida de la central e iría por tanto en contra de las promesas del gobierno de ir cerrando paulatinamente las centrales.
ENRESA, Empresa Nacional responsable de los residuos radiactivos, respondió a Europa Press que el ATI DE Ascó estaba previsto en el VI Plan de Residuos radiactivos de 2006, que es una medida corriente y que no tiene relación con la construcción del Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos radiactivos, que se construirá igualmente.
La Asociación de Municipios en Áreas con Centrales Nucleares (AMAC), que reune a todos los municipios españoles cercanos a una central nuclear, se mostró dispuesta a aceptar un ATC, siempre y cuando los beneficios redundaran en todos sus ayuntamientos. Tras conocer la noticia, rechaza la construcción de un almacén temporal en Ascó.
El almacén individual consiste en una planchada de cemento sobre la que se instalan contenedores cilíndricos de cinco metros. En este instalación, los residuos pasan por un proceso (’reracking’) para optimizar la capacidad y posteriormente serán trasladados al almacén centralizado, cuando se disponga de esta instalación.
Después de dos semanas, el Gepec anuncia que contradice al presidente del Consorcio de Aguas de Tarragona (CAT) que aseguró que la contaminación no podría llegar a la red de agua por ser sólidas las partículas de cobalto. Gepec sin embargo asegura que las partículas son tan pequeñas que podrían pasar los poros en los filtros de la depuradora.
Hoy, en el aniversario del accidente de Chernobil, Ecologistas en Acción y Greenpeace piden un calendario urgente de cierre de las centrales nucleares españolas.
“El Gobierno socialista puede cerrar las nucleares fácilmente pues la viabilidad técnica y económica de un sistema de generación eléctrica basada al 100 por cien en energías renovables es un hecho ya comprobado científicamente“, concluye el director ejecutivo de Greenpeace España, Juan López de Uralde.
Fuente: Europa Press


El diputado y portavoz de Iniciativa per Catalunya Verds (ICV) Joan Herrera registró en el Congreso hasta 33 preguntas al Ejecutivo sobre lo ocurrido en Ascó I “para conocer la opinión” del Gobierno, “conocer todos los detalles sobre la fuga de partículas radioactivas” y averiguar “si piensa que debe cambiar el régimen sancionador del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN)”.
La Coordinadora Anti Cementerio Nuclear en Catalunya pidió hoy en un comunicado que se reformule o liquide la asociación AMAC, por la “pasividad” con la que ha reaccionado con la última fuga en Ascó I, y que ha demostrado de una modo “reiterado” en otros sucesos similares.





