El calentamiento global no solo favorece la desertización de la tierra, si no que también podría provocar la desertización de los fondos marinos, debido a la disminución de la concentración de oxígeno en grandes áreas submarinas, lo que dificulta la supervivencia de muchas especies, y la pesca.
La confirmación la ha realizado un equipo de científicos de la Universidad de Kiel, en Alemania, dirigidos por Lothar Stramma.
Stramma y sus colegas han elaborado una serie cronológica sobre la concentración de oxígeno que hubo en los últimos 50 años en regiones tropicales de los océanos.
Fue así como han identificado las zonas de oxígeno mínimo en grandes áreas marinas. En concreto comprobaron que en el Pacífico ecuatorial y en el Atlántico tropical, en la capa que va de los 300 a los 700 metros de profundidad, la disminución del oxígeno es de 0,09 a 0,34 micromoles por cada kilo en un año.
Estos niveles reducidos afectan a procesos biogeoquímicos marinos y tienen importantes impactos en los ciclos de nitrógeno y carbono. «Los grandes organismos marinos sufren tensiones muy graves o mueren en condiciones de oxígeno por debajo de los 60 a 120 micromoles por kilo, un margen que varía en función de las especies.
Señalan, asimismo, que las concentraciones de oxígeno son muy sensibles a los cambios en los flujos entre el mar y el aire, por lo que el oxígeno disuelto es un buen parámetro para entender el papel del océano en el clima.
No es la primera vez que ocurre esta reducción del oxígeno oceánico, como recuerda el equipo de Stramma. En el Cretácico hubo ya este tipo de alteraciones.
Incluso hubo una época, hace 251 millones de años, en la que el océano era anóxico, es decir, sin nada de oxígeno. Curiosamente, en ese mismo periodo hubo también grandes concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera y se produjeron extinciones masivas tanto en la tierra como en los mares.
La realización del estudio no ha sido fácil, debido a que los datos históricos de los que disponían eran muy escasos. Sin embargo, ahora hay en los océanos unos flotadores, los Argo, que proporcionan valiosa información sobre los perfiles de oxígeno en todos los mares del planeta, que podrá usarse para investigar estas tendencias que podrían afectar a los ecosistemas y luego a las industrias pesqueras.
Fuente: El Mundo








