Ayer, en el Día Europeo sin Coches, el presidente de la Cámara de Lisboa, Antonio Costa, puso en marcha una iniciativa para demostrar que es posible usar la bicicleta como medio de transporte en la ciudad. Rui Sousa, empleado de una sucursal bancaria, recorrió en menos de 20 minutos la distancia entre Campo Grande y el Rossio en hora punta.
Tal como hizo hace 16 años, Antonio Costa puso a realizar el mismo trayecto a un ciclista, un viajero en metro, un Porsche y un taxi para sensibilizar a los lisboetas acerca del uso del transporte público. Quedó demostrado que la forma menos eficiente de circular por Lisboa es el coche.
El alcalde, que realizó el viaje en metro, fue el segundo en llegar al Café Nicola, en el Rossio, seguido del taxi y por último del Porshe conducido por el piloto Pedro Couceiro.
“Es posible ir en bicicleta por Lisboa. Sólo hace falta un poco de civismo por parte de los conductores y la finalización de los carriles-bici, apuntó el ganador, Rui Sousa, que hace el mismo recorrido cuatro veces al día. El conductor del Porshe, Pedro Rosa, apoyó el uso del transporte público frente al coche y declaró hacer siempre ese trayecto en metro desde hace años.
En plena campaña electoral, Antonio Costa no olvidó a su rival por la alcaldía, Santana Lopes, diciendo que “hay personas que insisten en invertir en infraestructuras para el transporte individual“. Lopes contestó al comentario diciendo que la citada competición “no interesa“.
En una entrevista para el Correio da Manhã, Susana Fonseca, presidenta de Quercus para la Semana de la Movilidad, comentó que esta celebración es una gran oportunidad para debatir sobre la movilidad sostenible y para sensibilizar sobre el uso del transporte público.
Opina que estas iniciativas traen beneficios directos para el medio ambiente y la calidad de vida en general, ya que su éxito supone la disminución de la emisión de gases nocivos para el medio ambiente y la calidad del aire, además de mejorar la movilidad descongestionando las calles.
A la pregunta de si el hecho de que estas iniciativas se prolonguen durante una semana puede provocar saturación y por lo tanto algún tipo de descrédito, Fonseca contestó que en su opinión no se corre ese riesgo, y que la prolongación a una semana permite que más gente tenga la oportunidad de probar la alternativa del transporte público. En su opinión, en cambio, una semana es poco tiempo.
Según Fonseca, estas campañas deben ser mantenidas más en el tiempo para que la gente tome conciencia del mensaje. Pero señala que también es importante crear condiciones para que se pueda optar comodamente por otro tipo de transporte. “Es necesario crear más carriles para autobuses y para bicicletas“.
Fuente: Correio da Manhã