Brasil se encuentra dividido entre el interés nacional y la presión de los grupos ecologistas encabezados por ONG’s extranjeras. Lula quiere que uno de sus últimos proyectos como Presidente sea una gran presa hidroeléctrica que asegure el suministro energético necesario para sostener el crecimiento previsto. El problema es que esa presa está en pleno Amazonas, zona delicada donde las haya y adoptada por europeos y norteamericanos como suya.
La presa se construiría en Belo Monte (estado de Pará), estando a pleno rendimiento en 2015, momento en el que llegaría a generar 1.233 megavatios de potencia. Para ello, se inundarían 500 kilómetros cuadrados de la selva amazónica. A cambio, se beneficiarían unos 26 millones de brasileños y generaría 18.000 empleos directos. El coste del proyecto es de 8.000 millones de euros.
Los ecologistas consideran que la presa destruirá de forma irreparable una parte importante del ecosistema amazónico y apoyan también en sus protestas a los indígenas de la zona y a la Iglesia, que se han levantado en contra del necesario desplazamiento de unas 50.000 personas.
El gobierno de Lula argumenta que el proyecto es vital para garantizar la suficiencia energética del país y que además se trata de energía limpia. A pesar de la oposición social que ha suscitado siempre esta idea (los orígenes del proyecto se remontan a los años 70), los gobiernos brasileños no ha cedido ni un milímetro en su empeño por sacarla adelante, especialmente Lula, que ha luchado sin descanso y convertido la presa de Belo Monte en algo irrenunciable.
Ayer la justicia federal aprobó definitivamente el proyecto de construcción de la presa, por lo que se preveé que en las próximas semanas las protestas se recrudezcan. Será la tercera mayor presa hidroeléctrica del mundo, después de la de las Tres Gargantas (China) y la de Itaipú (Brasil y Paraguay).
Fuentes: Spanish.China.Org.Cn, El País
Imagen: CNBB
Ya nos advirtió Nietzsche, que cuando el orgullo [nacional o no] se opone a la verdad, impera [prevalece] siempre el orgullo.
[© F. Nietzsche; 1844-1900]