Después de semanas de debates, negociaciones e intercambio de acusaciones, la cámara de Diputados brasileña aprobó a principios de semana el texto final, con alteraciones, del nuevo código forestal. El texto, que flexibiliza el control sobre la deforestación, es apoyada por los productores y criticada por los ecologistas.
La Cámara aprobó por 410 votos a favor y 63 en contra la propuesta base presentada por el diputado Aldo Rebelo, que, entre otros puntos, defendía la exención de la reserva legal esto es, un espacio de preservación de la vegetación originaria en aquellas propiedades rurales de entre 20 y 400 hectáreas, según las regiones.
Hasta ahora una propiedad rural en la Amazonia debería mantener un 80 por ciento de su vegetación como «reserva legal». En el Cerrado, una amplia ecorregión de sabana tropical de Brasil, debería ser de un 35 por ciento y en el resto del país, de un 20 por ciento. En la practica pocos han cumplido con esta ley.
El texto reduce el área forestal que deberá ser mantenida protegida en una propiedad rural y amnistía los cortes ilegales realizados antes de julio del 2008.
La nuevo código forestal pasará ahora al Senado y, si es aprobada, deberá ganarse el visto bueno de la presidencia.
Fuente: Blog de agronomía de Sapo
Imagen: Ecosfera