Ecologistas en Acción de Murcia comienza hoy la celebración de una serie de actividades que culminarán en una manifestación el 17 de abril en Madrid frente al ministerio de Medio Ambiente. El objetivo es concienciar a la población sobre las consecuencias de los alimentos transgénicos, que están poniendo en peligro el importante mercado en alza de los productos agrícolas ecológicos que sufren su contaminación. Mientras tanto en Europa, los países de la Unión se posicionan frente a la patata BASF, el primer alimento transgénico polémicamente aprobado por la UE.
A principios del mes de marzo de este año, la Unión europea legalizó una patata transgénica patentada por el gigante alemán BASF. Ante la alarma general, la Comisión Europea defiende su decisión diciendo que no hay pruebas científicas de que esta patata sea perjudicial para la salud… aunque no dijeron si tienen pruebas de lo contrario, y que el tubérculo, llamado Amflora se cultivará sólo para uso industrial (fabricación de papel y cemento) y pienso para ganado.
Lo que ocurre es que el peligro no radica (o no solo) en los efectos para la salud humana. Como todos sabemos, no se pueden poner puertas al campo y está demostrado que es completamente imposible que un cultivo transgénico se quede donde se planta incialmente. La contaminación de campos de cultivo ajenos próximos y no tan próximos es un hecho insoslayable e inevitable.
A esto va unida la famosa patente. No sólo se contaminan cultivos ajenos destruyendolos para siempre (pues pasan a ser invadidos por el transgénico) sino que el agricultor acabará teniendo en sus tierras un producto patentado sin quererlo y sin haberlo pagado por lo que se le podrán reclamar compensaciones legalmente. Nadie patenta un producto para luego dejar que se use sin pagar.
El plan de gente como la de BASF es realizar análisis genéticos de todas las patatas que no son suyas para que sus dueños tegan que demostrar que no coinciden genéticamente. El sumum de la perversión está en que hasta una patata limpia de contaminación transgénica puede tener, como es lógico, una significativa coincidencia. No soy experta en genética, pero la hembra humana y la porcina tienen, con los datos actuales, una coincidencia superior al 90%…. Y es que, para empezar: ¿que plan para el futuro tiene alguien que patenta una patata?
De momento Austria ya ha prohibido su cultivo e Italia va camino de hacerlo. El resto de países sin embargo, podrían estar cultivando la patata BASF dentro de poco.
En España, los ecologistas denunciaron, en un informe publicado en marzo llamado Los impactos socioeconómicos de los transgénicos en España, la pérdida del mercado de maíz ecológico por contaminación de transgénicos, así como daños al desarrollo rural, la producción y compra de cereales de cultivo ecológico, la transformación en harinas y la elaboración de productos de panadería.
Además afirman que los transgénicos están provocando la pérdida de piensos ecológicos y la contaminación generalizada de los alimentos a la venta en supermercados que contienen soja o maíz, incluyendo leche infantil, papillas o galletas, y cifran las pérdidas de agricultores individuales en 26.000 euros por cosecha.
El Grupo Mixto en el Senado presenta hoy una moción para instar al Gobierno español a luchar contra los organismos modificados genéticamente.
Fuentes: Euronews, ABC
Imagen: Fussy Foodie
No sabeis lo mucho que me entristece esta noticia. Esto supondrá que España lo ratificará. Recordemos sólo un segundo el ámbito productivo del que procede la ministra de Ciencia e Innovación -¡acertasteis!.
Dejo una perla divertida frente a la tristeza: la opinión de un directivo de Pioneer (gran rival de BASF) sobre sus productos frente a la agricultura tradicional m.34 al 53 (http://video.google.com/videoplay?docid=-5363220955116883053#) y especialmente lo que dice en el trailer del documental (http://video.google.com/videoplay?docid=-5363220955116883053#docid=-6554829555930753213)