La investigadora Suzane Lee, de la School of Fashion & Textiles en el Central Saint Martins College of Art & Design de Londres, se propuso dirigir el futuro de la industria de la moda por el camino de la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente. Para ello creó BioCouture, alta costura biológica, un proyecto en el que se emplean bacterias para fabricar ropa. Abril publica una entrevista a la diseñadora que cambia el taller textil por los organismos unicelulares.
La empresa cuenta con la colaboración de un biólogo sintético y de un ingeniero químico, que trabajan para crear materiales a partir de bacterias de la celulosa. Estos organismos “fabrican” y dan forma a un “tejido” similar al cuero vegetal.
Las bacterias son sumergidas en una solución de té verde azucarado en la que después de algunas semanas, es producida una estela de fibras de celulosa. El material es entonces moldeado en una forma tridimensional y al secar puede ser cortado y “pegado” de la forma deseada. Suzanne responde a las preguntas de Abril acerca de su proyecto:
Abril: ¿Como surgió el proyecto BioCouture?
Suzane Lee: Comencé BioCouture por casualidad cuando conocí a un biólogo en una galería de arte. Estaba investigando para escribir un libro sobre nuevas tecnologías que pudieran contribuir en el futuro de la moda. BioCouture busca llevar los problemas medioambientales y las alternativas sostenibles al mundo de la moda. Existen muchas razones que aumentan la necesidad de este tipo de iniciativas, por ejemplo, el uso no sostenible de tierras fértiles para plantar algodón, el uso de pesticidas, el procesamiento químico de fibras naturales… La lista nunca acaba.
A: ¿Cuales son las posibilidades reales de que prendas de ropa hechas a partir de bacterias se vuelvan populares en el futuro?
S.L.: En realidad, aún hace falta mucha investigación para hacer comercialmente viable algo así. En el corto plazo creo que podemos crear un material que resulte interesante para otros tipos de industria, antes de perfeccionarlo para la moda. La ropa es muy difícil (…) Muchos estilistas ya me preguntaron al respecto, pero también depende de la financiación disponible en la industria y eso depende de la demanda por parte de los consumidores de fibras ecológicas alternativas.
A: ¿Cuales serían las implicaciones sociales del uso de fibras alternativas?
S.L.: ¡Enormes! En el sentido de que esta es una forma completamente diferente de producir fibras textiles, aunque creo que pasará bastante tiempo antes de que la ropa creada con bacterias tenga un impacto significativo en la industria del algodón. No creo que vaya a amenazar empleos o a la industria textil convencional. Las implicaciones sobre como pensamos la producción de ropa son muy significativas y ofrecen una forma completamente diferente de fabricación.
A: ¿Qué es y qué no es posible con BioCouture ? (colores, texturas, durabilidad…)
S.L.: Es bien diferente de cualquier otra cosa, que es lo que lo hace todo tan intrigante. Puede llegar a aproximarse a la textura del cuero, pero también puede parecerse mucho al papel, dependiendo de la receta que se use y de la forma en que se trate el material. Yo lo mostré a algunas personas en Japón, y lo encontraron parecido al calamar deshidratado. Lo que tenemos no es un sustituto para una fibra como el algodón, las características no se parecen. Sería más acertado comparar el material de BioCouture con el cuero vegetal. El color natural es muy similar a la piel humana, un marrón pálido… Pero podemos teñirlo fácilmente con tintes de frutas y vegetales. También descubrimos que podemos emplear procesos como la oxidación del hierro para dar color.
A: ¿Cuales son los principales problemas de este material?
S.L.: La elasticidad no es buena, lo que para prendas de ropa puede ser un problema. Es por eso que la aplicación en otras áreas puede ser más apropiada. No se deshilacha pero, como el cuero, se rasga. El mayor problema, sin embargo, es la absorción de agua. El material es super absorvente, lo que significa que, cuando se moja, se hincha rápidamente y vuelve a un estado más gelatinoso. Estamos estudiando maneras de disminuir este efecto.
A: ¿En qué fase está el proyecto? ¿Cuanto tiempo falta para que esté comercialmente disponible?
S.L.: Bueno, creo que tenemos un desafío enorme por delante. Necesitamos lidiar con la absorción de agua, ver que podemos hacer para que el material se estire más, dar más posibilidades de entrada de aire… Creo que tenemos mucho trabajo antes de poder colocarlo en las tiendas minoristas.
Fuente e imagen: Abril