Mientras desde los ministerios y consejerías se aconseja a los ciudadanos que ahorren agua, se publican bandos municipales prohibiendo el riego de jardines, y se habla de trasvases de agua incluso en barco, una tubería gestionada por la compañía Aigües Ter Llogregat (ATLL) pierde 430 mil litros de agua potable desde hace tres años, según ha denunciado el ayuntamiento de la localidad barcelonesa. El consistorio que lleva meses reclamando la reparación de la infraestructura que si se iniciara hoy tardaría un año en culminarse.
El agua que se pierde y que acaba en una riera de Badalona equivale al suministro de agua potable diario de dos mil hogares catalanes. Se tiene conocimiento de esta fuga desde hace años. Desde el primer momento de su construcción, en los años 40, la tubería ya sufría pérdidas. La empresa propietaria de la infraestructura, tras valorar el alcance de los desperfectos y del coste de su reparación, decidió dar por perdida esa cantidad de agua a la espera de que entre en funcionamiento una nueva canalización que sustituya a la defectuosa.
Según ATLL reparar las grietas comportaría el corte de una canalización que suministra agua potable al 60% de la población de Barcelona y una enorme inversión económica. La dificultad de las obras radica también en que las fugas se han detectado en una zona de difícil acceso y deberían prolongarse durante un año.
El ayuntamiento de Badalona, ante el periodo de excepción por la extrema sequía, ha decidido poner en funcionamiento un plan para intentar rescatar toda el agua que pueden mediante unas obras de bombeo.
Fuente: ATB Noticias















