En la Universidad del Estado de Penn están investigando un nuevo modo de obtener hidrógeno para pilas de combustible. Concretamente se trata de una bacteria que es capaz de extraer hidrógeno a partir de cualquier sustancia orgánica biodegradable.
El hidrógeno se presenta como una fuente virtualmente ilimitada de energía limpia, aunque los beneficios económicos hasta ahora son mínimos, ya que se obtiene mediante gas natural y con procesos que liberan dióxido de carbono, problema que el nuevo método parece solucionar.
Una de las aplicaciones más estudiadas del hidrógeno como fuente de combustible es la industria del automóvil. Casi todas las grandes constructoras andan investigando las células de combustible a base de hidrógeno y oxígeno que producen la electricidad para el vehículo. Pero el problema es que el coste resulta bastante elevado y las baterías duran poco.
El nuevo método usa unas bacterias llamadas exoelectrógenas para romper las moléculas de ácido acético, producidas por la celulosa, glucosa o cualquier otra materia fermentada, provocando así una electrólisis microbiana que crea el hidrógeno dentro de una pila.
Bruce Logan, uno de los padres del descubrimiento, asegura que estas pilas son muy fáciles de hacer, que la disponibilidad de las bacterias es total y por eso hasta se podrían construir en casa, teóricamente… pero resultaría mucho más rentable si se fabricaran a escala comercial.
Este nuevo descubrimiento podría ayudar a hacer el hidrógeno una fuente de energía viable, ya que a parte de usar un sistema de producción que funciona con material orgánico de deshecho.
Fuente: Wired
(Vía Sombra Digital)















