Los premios Ashden se crearon en 2001 y premian a proyectos que puedan beneficiar la salud, educación y mejorar la calidad de vida a la vez que reducen emisiones de CO2.
Una de las secciones internacionales la ganó un proyecto Indio que transforma restos de comida en biogas.
Se trata de pequeñas plantas transformadoras que usan los residuos orgánicos que antes simplemente se tiraban a la calle para generar biogas y electricidad para hogares o escuelas.
Con casi 12.500 plantas construidas, se ahorran unas 3 toneladas por día de diesel y gas, ahorrando la emisión de 3.700 toneladas de CO2 por año, a parte de la reducción de la emisión de gas metano por la descomposición incontrolada de la basura y el ahorro económico que supone esto para aquellos que pueden beneficiarse de las plantas.
Los residuos de estas plantas transformadoras también pueden usarse como fertilizante.
Fuente: Ashden Awards







