Las patentes se fundamentan tradicionalmente como incentivos necesarios para la innovación. Según esta argumentación, sin monopolio de explotación no habría incentivos razonables en el mercado para rentabilizar la inversión necesaria, o bien no existiría difusión del nuevo conocimiento porque, al modo de los creadores de la CocaCola, los creadores de nuevas invenciones guardarían celosamente el procedimiento de sus creaciones.
Pero, ¿que pasa cuando las patentes se solicitan ya no para un producto completamente comercializable, si no para un producto en fase de investigación, o para el mismo proceso de desarrollo?
Esto es lo que esta pasando en el sector de nuevos productos y tecnologías denominadas sostenibles. Casi todas las novedades, como los ladrillos producidos a base de cenizas, coches propulsados con aire comprimido o el proceso para obtener nuevos polímeros biodegradables, disponen ya, o están en proceso de concesión, de alguna patente, ya sea sobre el producto o sobre el mismo proceso de investigación y desarrollo.
Si estos nuevos avances, críticos y necesarios para intentar cambiar el futuro del planeta, están sujetos a patentes, se abren dos vías:
La que supone que solamente aquellas empresas o países con voluntad y dinero suficiente como para adquirir los derechos de explotación de estas novedades puedan aplicarlas, con lo cual el círculo se reduce casi a algunas partes del primer mundo occidental.
La otra vía podría traer el peligro que, gracias a que los procesos de desarrollo están patentados, si estos laboratorios no vieran rentable el producto final, una cosa que podría beneficiar a miles de personas podría quedar aparcada en un cajón de un laboratorio.
Ambos escenarios resultan descorazonadores y poco útiles.
















Junio 17th, 2007 a las 6:09 pm
Te hablo desde el punto de vista del SW. Con permiso.
Las patentes son un tema monopolista, la explotación de un producto como pueda ser el SW, en esta línea se pretende fomentar la patentabilidad de los servicios, esto es, los procedimientos de por ejemplo, la publicidad por mail o contextual. Sin embargo, la propiedad intelectual, dejar libre la idea para poderla compartir y mejorar podría enfocarse de tal forma que siempre ganen todos, desde el primer autor hasta el último que participó y si alguien quiere comercializar el producto (la creación en este caso), debería no enriquecerse solo, sino remunerar a sus creadores, dado que ellos lo han puesto en dominio público para su mejora. Ahora bien, cómo mides la rentabilidad o lucro cesante cuando desarrollas un sistema operativo que las empresas utilizan y logran grandes beneficios gracias a su intermediación? Al final nos encontramos con las licencias GPL, el CC o Copy Left…etc.
Te recomiendo algunas lecturas del SENADO en este tema, curioso al menos.
Gracias
Junio 17th, 2007 a las 7:09 pm
Hola Tolmos! a qué lecturas/textos te refieres? nos podrías dejar enlaces?
Muchas gracias!!
Junio 18th, 2007 a las 10:05 pm
si lo postee precisamente ayer para vosotros en talentoenred.blogspot.com es una cita literal de la intervención de 2002 sobre la patente de SW. No tiene desperdicio. El texto original del Senado es infumable y lleno de erratas.
un saludo
Junio 19th, 2007 a las 9:14 am
uy, perdona, que no lo había visto… muchas gracias!!