La revista Climatic Change acaba de publicar el informe resultante de un estudio realizado por científicos de la Universidad de Barcelona junto con colegas alemanes que plantea que los árboles de cierta edad pueden ser utilizados para conocer fenómenos meteorológicos del pasado ya que se adaptan a los cambios climáticos.
El estudio defiende que “algunas reconstrucciones anteriores sobre el ciclo de vida de los bosques basados en relaciones lineales entre clima y crecimiento podrían estar sesgadas“.
Los científicos analizaron los tres tipos de anillos concéntricos presentes en los troncos de los árboles ibéricos: el grueso, los restos isotópicos de carbono y los de oxígeno.
La novedad que presentan es que hay diferencias en la información aportada por cada variable por lo que es posible utilizar patrones de estabilidad.
“La dendroclimatología (la ciencia que estudia la información en los anillos que los árboles forman en su madera) permite fechar y analizar la frecuencia de determinados fenómenos climáticos, como fuegos, tormentas o plagas, pero ahora se ha demostrado que también puede aportar información sobre periodos climáticos y cambios ambientales más complejos relacionados con la evolución del clima.”
“La estabilidad en la relación entre el clima y el crecimiento de los árboles no es lineal y, por tanto, como las variables que determinan el crecimiento de los árboles pueden variar con el tiempo, las reconstrucciones del clima que se puedan hacer a partir de esta supuesta relación constante estarán sesgadas. Introducir los patrones de estabilidad solventaría este déficit histórico.”
Fuente: Europa Press
Imagen: Ethiopian Venture