La Consejería de Medio Ambiente del gobierno de Cantabria organizará este martes a partir de las 16:00 horas, una jornada sobre Alumbrado Público Eficiente en el Palacio de La Magdalena de Santander. Se trata de un evento discreto con aparente poco alcance, pero que trata un tema minusvalorado y de gran potencialidad para las políticas de medio ambiente.
En la charla se intentará concienciar a los presentes sobre el problema de la contaminación lumínica y se darán a conocer los productos y servicios ofrecidos por empresas privadas del sector de la iluminación eficiente.
También se hablará sobre la Ley y Reglamento de Prevención de la Contaminación Lumínica en Cantabria y se analizarán las experiencias de otras ciudades en materia de alumbrado público y disminución de su impacto en el Medio Ambiente como Zaragoza o Motril (Málaga).
La jornada contará con stands donde se mostrarán los últimos prototipos de iluminación disponibles en el mercado.
En un momento de crisis y de debate continuo sobre la cesta energética y el ahorro, esta iniciativa encaja a la perfección aunque resulta algo tímida. España no se ha caracterizado nunca por el ahorro en alumbrado público, fuera de casos aislados en algunas ciudades.
No es así en otros países como Uruguay, que se toma muy en serio desde hace años el ahorro energético del sector público. En el año 2006, el equipo de Ecoperiodico se presentó (sin avisar) en el Ministro de Industria uruguayo en plena campaña veraniega de ahorro energético, en la que los edificios de viviendas por ejemplo, tenían que restringir el horario de uso de los ascensores.
En el Ministerio, los ascensores estaban bloqueados y tanto altos funcionarios como el mismísimo titular de Industria (en ese momento Daniel Martínez) subían las 5 plantas a pie. En el último piso, el equipo del ministro se había mudado al vestíbulo, donde llegaba más luz natural, para poder trabajar con las luces apagadas. Daniel Martínez trabajaba en su despacho únicamente con un flexo.
Precisamente, un tema relacionado con el ahorro en alumbrado público muy debatido en el Uruguay pero escasamente tocado en otros países, es el delicado equilibrio entre ahorro y seguridad. El objeto de estudio a seguir con más interés debería ser cómo alumbrar más las calles con menos recursos, ofreciendo soluciones imaginativas para ampliar la capacidad de alumbrado de cada punto de luz.