Copenhague es estos días el centro del mundo. Mientras los dirigentes de 192 países intentan llegar a un acuerdo para crear un nuevo Kyoto, las grandes empresas hacen negocios, los anti-globi se adueñan de las calles y la policía detiene a casi 1.000 personas.
Compromisos de reducción de emisiones, ayudas a los países en desarrollo, miles de millones para arriba y para abajo… de eso se encargan los políticos. Muchos piensan y aseguran que es obvio que esto no acabará bien, que mucho bombo con la famosa Cumbre pero que ningún gobierno asumirá un compromiso realmente efectivo.
Así que se convocó una gran manifestación. Ecologistas, anti-globi, militantes de grupos de izquierdas y de grupos indigenistas de todas partes del mundo. ¿Cómo han llegado activistas de tantos lugares sólo para manifestarse en la Cumbre? No se han publicado datos, pero suponemos que salvo los locales, no han podido llegar ni en bicicleta ni andando.
Además, según el portavoz de la policía fueron detectados expertos en reventar manifestaciones, los conocidos como blackblock. Así que amparados en el cambio legislativo hecho especialmente para la Cumbre, la policía realizó una detención masiva, casi mil personas que fueron esposadas y obligadas a permanecer en sentadas en el suelo durante horas sin poder mover los brazos y las piernas.
Muchos se sorprendieron de que esto ocurra en Dinamarca, un país tan civilizado, tan limpio y tan ecologista. Lo que no deben saber, es que en estos países todo es tan limpio y tan ecologista por su carácter autoritario y que no es para nada sorprendente, más bien al contrario, que realicen detenciones masivas de ese tipo.
Las empresas mientras tanto, se encuentran en plena orgía promocional. Vestas (empresa de aerogeneradores) ha plantado un gran molino en la entrada a la cumbre, Acciona se anuncia en el metro, Siemens ha llenado Europa con sus carteles de Hopenhagen, Renault alquiló un conocido café en el centro y lo ha llenado de coches eléctricos y Honda patrocina la conferencia.
Por supuesto, en cada pequeña y remota ciudad, los activistas locales se manifestaron en apoyo de la lucha contra el cambio climático. Madrid recibió la visita del adjudicador de los record Guiness, al batir el record mundial de de la Bola de Bolsas más grande del mundo, compuesta por 17.773 bolsas de plástico, con una circunferencia de 11 metros y 250 kilos de peso.
Imagen: Palabra de mujer