Al Océano Austral le falta hierro
Los océanos absorben grandes cantidades de dióxido de carbono liberado por la naturaleza o por el uso de combustibles fósiles y la deforestación y el Océano Austral tiene el papel más importante de todos.
No obstante, gran parte del Océano Austral está falto de hierro y los experimentos han demostrado que incluso pequeñas cantidades del nutriente provocan un florecimiento del fitoplancton que podría durar al menos dos meses.
Compañías como Climos de California y Ocean Nourishment Corp de Australia están planeando experimentos a pequeña escala para probar sus proyectos de captura de carbono oceánico.
Ocean Nourishment usa amoníaco y urea, transportados por medio de una cañería marina a una región deficiente en nitrógeno, para fomentar el crecimiento del fitoplancton y las reservas de peces. Climos usa hierro y planea experimentos en el Océano Austral para 2010.
Con todo, el fundador y director ejecutivo de Climos, Dan Whaley, avisa:
La fertilización con hierro no es ninguna bala de plata para el cambio climático, lo que recalca la gravedad del problema que tenemos, y la urgencia de la reducción inmediata de emisiones a nivel mundial.
Sin embargo, para Whaley es prematuro juzgar a la fertilización con hierro como peligrosa.
Pero además de estas dos empresas, otra expedición formada por Alemania e India bajo bandera de Naciones Unidas va en camino hacia la zona para realizar también sus experimentos, así como la Marina Real británica, que quiere investigar más a fondo un descubrimiento reciente sobre los grandes glaciares, que en tanto desprenden grandes témpanos de hielo, liberan gran cantidad de hierro de forma natural, favoreciendo el crecimiento de las algas.
Pero muchas naciones conservan la cautela. Los Estados firmantes de dos tratados sobre vertido de desechos en el mar aprobaron una resolución no vinculante en octubre que exigía que las operaciones de fertilización oceánica sólo estuviesen permitidas para investigaciones.
Las partes de la Convención y el Protocolo de Londres, que pertenece a la Organización Marítima Internacional, firmaron una resolución instando a los Estados miembros a tener mayor cautela para evaluar las propuestas de investigación y garantizar la protección de la vida marina.
Fuente: El Mundo