Una nueva fuente renovable
El los últimos meses han aparecido múltiples sistemas de recarga de pequeños electrodomésticos, como los teléfonos móviles o reproductores de música. Células de energía, paneles solares portátiles, pequeñas turbinas eólicas, o incluso bailar, sirven ya como fuente energética. Pero ahora puede haber otra fuente renovable: la voz.
Tahir Cagin, profesor de la universidad A&M en Texas, en los Estados Unidos, está investigando cómo usar la piezoelectricidad para conseguir energía y poder transformar pequeños dispositivos en auto-recargables. Sus investigaciones se centran en el tamaño correcto que deberían tener los materiales para conseguir una capacidad de carga máxima.
Cagin y su grupo de investigación han descubierto que un tipo de material piezoeléctrico puede convertir energía en un 100% si se fabrica de un tamaño determinado y muy pequeño, cerca de 21 nanómetros de espesor. Pero lo más interesante es que si la medida es mayor o menor que estos 21 nanómetros, la capacidad de conversión disminuye de forma significativa.
Éste descubrimiento podría significar una revolución en los sistemas de carga de dispositivos como teléfonos móviles, reproductores de música e incluso ordenadores portátiles.
La aplicación estrella podría ser un teléfono móvil que se cargase cuando se habla por el mismo.
Aunque las interferencias en forma de ondas de sonido o de presión en gases, tanto líquidos y sólidos también se podrán aprovechar para cargarnano y micro dispositivos en el futuro si éstos materiales se procesan y fabrican de forma apropiada.
La piezoelectricidad se descubrió a finales del siglo XIX, usándose por primera vez en dispositivos de sónar durante la Primera Guerra Mundial. Hoy en día se puede encontrar en micrófonos o relojes de quarzo, o a gran escala, en pistas de baile de algunos clubes, que aprovechan la energía de la pista para alimentar las luces.
Fuente: Tree Hugger