Del parapente a la vela solar
La vela vuelve a ser uno de los métodos de propulsión marítimos. Tras las pruebas de Skysails con el carguero Beluga, la empresa australiana Solar Sailor ha firmado un contrato con la mayor línea de transporte marítimo COSCO para equipar a sus petroleros con enormes velas solares.
Estas velas, que miden 30 metros de alto, están cubiertas de paneles solares foto-voltaicos que proveen un 5% de la electricidad necesaria para el buque, además de aprovechar el viento para impulsar el barco, reduciendo el consumo de combustible entre un 20 y un 40%. Las velas se controlan mediante un ordenador central que determina la posición de las mismas para un aprovechamiento máximo de la fuerza del viento y la luz solar.
Tanto la industria aeronáutica como la marítima han sido de las más reacias a aceptar las nuevas demandas de eficiencia, ya que tanto aviones como los grandes cargueros requieren enormes cantidades de combustible. Aún así, estos sectores son los que, una vez aprobadas las regulaciones, están haciendo un mayor esfuerzo para adaptarse a ellas.
Fuente: Eco Geek