El gran estudio sobre geo-ingeniería
La Royal Society, la academia científica del Reino Unido, ha anunciado sus planes de estudio sobre la geoingeniería y como éstas técnicas podrían jugar un rol práctico en la detención de los impactos más fuertes relacionados con el calentamiento global y el cambio climático.
La geoingeniería incluye todas aquellas medidas que podríamos tildar de espectaculares, como situar espejos en el espacio o pintar grandes superfícies para reflejar la luz solar o sembrar océanos con hierro para fertilizar algas ypláncton de forma que absorban más dióxido de carbono de la atmósfera.
Los estudios de la RS intentarán determinar cuales de ests medidas son más factibles y que impactos podrían tener, así como que consecuencias inesperadas conllevarían.
Algunas de estas propuestas parecen fantásticas, y muchas otras tienen que probar aún su utilidad. Nuestro estudio espera separar la ciencia de la ciencia-ficción y ofrecer recomendaciones acerca de que opciones merecen considerarse de forma seria. Necesitamos investigar si alguno de estos esquemas puede ayudarnos a evitar los cambios más peligrosos del clima y para comprender completamentequé otros impactos pueden tener.
Lo explicaba de esta forma John Shepherd, oceanógrafo en la Universidad de Southampton y director del grupo que va a realizar el estudio.
El pasado septiembre la Sociedad publicó una edición especial de su revista dedicada a la geoingeniería, en la que Brian Launder y Michael Thompson de las universidades de Manchester y Cambridge respectivamente, escribieron
Aunque este tipo de intervenciones a gran escala puedan ser arriesgadas, puede darse el caso de que se sea mejor que no hacer nada. El sentimiento al respecto que los diferentes gobiernos están fallando en todos los aspectos relacionados con el clima crece por momentos.
Mientras algunos reclaman más atención a este tipo de acciones, otros expresan sus dudas y dejan entrever un cierto catastrofismo, como Doug Parr, jefe científico de Greenpeace:
El punto principal no son los pros o los contras, si no que la comunidad científica se está empezando a asustar de la incapacidad colectiva para tomar medidas de forma activa. Tenemos la tecnología y sabemos cómo recortar de forma efectiva las emisiones, pero no se está haciendo y los científicos climáticos están cada vez más cerca de pulsar el botón de pánico.
Para terminar, Shepherd aseguró que sea lo que sea que determine el estudio, que se publicará el año que viene, el mundo no puede ignorar la necesidad de recortar las emisiones deCO2.
Fuente: The Guardian