El anglomundo inventa el eco-botijo
Imaginense un recipiente que manten las cosas frescas, no funcione con electricidad y esté realizado completamente con materiales naturales. Y ahora imaginense que este recipiente sea capaz de enfriar, y mantener, su contenido fresco incluso al sol.
Esta sorprendente tecnologÃa puede parecer, asà sin más, extremadamente novedosa y revolucionaria. Asà es el “Eco-cooler”, diseñado por David Waterhead, graduado del Royal College of Art, y presentado en el London Design Festival 2008.
Pero aunque este “invento” pueda parecer extremadamente eficiente, revolucionario y destinado a cambiar el mundo, solamente hace falta leer un poco para descubrir que se trata, simple y llanamente, de un botijo. Sin tapa, pero un botijo.
El “Eco-cooler” se compone de un plato y un recipiente abierto hechos de terracota y funciona de la siguiente forma: se introduce fruta o verdura en el recipiente, se vierte un poco de agua en el plato y se coloca el recipiente en el plato. La terracota absorbe el agua, que luego se evapora y se crea el efecto refrigerante. Igual igual que el tradicional botijo, o que cualquier recipiente hecho de barro.
El hecho de que se tenga como referencia cientÃfica a un mundo en el que, en el siglo XXI, un graduado del Royal College of Art presente una tecnologÃa que lleva usándose miles de años en todo el mundo como un invento nuevo y lo etiquete como “producto ecológico” dice mucho, y muy malo.
Ver el eco-cooler en acción.
Tiene narices la cosa.