El polo resiste y gana terreno
Tras las predicciones agoreras del año pasado, en que se aseguraba que el Polo Norte se quedaría sin hielo durante este verano, permitiendo la entrada de las petroleras, amenazando a los esquimales y extinguiendo a los osos polares, parece ser que no va a ser así.
Ola M. Johannessen, del Centro Medioambiental Nansen, en el oeste de Noruega lo explicó de forma clara:
Parece que no va a haber un nuevo récord de deshielo en el Ártico.
Por lo general, el manto helado del ártico registra su nivel mínimo en septiembre. El año pasado se registró el máximo récord de superficie descongelada, se abrió el paso entre los océanos atlántico y pacífico y los osos polares se vieron destinados a la extinción.
Sin embargo, resulta que el tamaño del mar de hielo por estas fechas es un millón de quilómetros cuadrados más grande que en 2007, abarcando unasuperficie total casi tan grande como Australia.
Pero no solamente los datos noruegos tumban las predicciones más tristes. El Servicio Nacional de Nieve y Hielo de los Estados Unidos (NSIDC en inglés) confirma que el polo está a salvo por ahora, aunque solamente hace dos meses seguían asegurando que el polo se descongelaría por completo.
Con todo, un estudio del mismo Johannessen asegura que hay una conexión del 90% entre el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero y las observaciones de la retirada de los hielosárticos. Este estudio se publicará en el próximo mes de agosto en la Academia China de las Ciencias.
Fuente: Reuters
El clima del Ártico se caracteriza por una gran variabilidad interanual. El año pasado hubo factores meteorológicos que facilitaron un mayor deshielo (un anticiclón sobre el centro del océano ártico que se tiró ahí todo el verano con sus cielos despejados y su mayor insolación, que además favoreció corrientes cálidas de aire). El Ártico se deshiela, pero no a la tremenda velocidad que podría sugerir el bajón del año pasado.