Los expertos aconsejan mirar a California en vez de al Ródano
Catalunya no debe mirar hacia el norte. Al menos, si lo que busca es un modelo para gestionar mejor el agua. La inspiración, aseguran los expertos, no está en el Ródano francés, sino en otros países del arco mediterráneo y, sobre todo, en regiones como California, que, pese a la distancia, tiene una climatología similar a la catalana. El estado norteamericano lleva años aplicando algunas de las medidas que ahora empiezan a sonar como alternativa a la sequía que sufre Catalunya.
La primera: la creación de un banco de agua que se nutre de las concesiones históricas de los regantes. Una solución, ésta, no muy distinta a la planteada por el conseller de Medi Ambient, Francesc Baltasar, de comprar agua a los payeses de la cuenca del Ebro. El sistema en California está regulado de forma muy estricta por el Departamento de Recursos Hídricos americano y se basa en la transferencia de derechos de uso entre los agricultores y los consumidores, tanto de ámbito urbano como industrial.
En definitiva, los campesinos californianos, además de vender sus cosechas (naranjas, trigo, aceite y vino), pueden comercializar hasta el 20% del agua que tienen concedida. A cambio, deben dejar sin cultivar un porcentaje equivalente de sus tierras. Los compradores, por su parte, han de acreditar que han aplicado medidas de ahorro que permitan aprovechar al máximo el recurso. Además, los bancos de agua han acabado favoreciendo el ahorro.
Otra de las soluciones adoptadas por los californianos es la progresiva sustitución de cultivos.
Las explotaciones de almendros aumentaron entre 1996 y 2005 el 30%, porcentaje similar al incremento de las plantaciones de viñedos y pistachos.
Los productos que necesitan más agua se han ido reemplazando por variedades mediterráneas que requieren menos riego. Es el caso de, por ejemplo, el trigo, se necesitan entre 70 y 80 litros de agua para obtener una barra de pan, y el maíz, con 500 litros por kilo.
La razón es fundamentalmente económica, explica Joan Girona, director de Tecnología del Riego del Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA).
La implantación de los bancos de agua ha favorecido el cambio de cultivos, de modo que solo han perdurado los más rentables. Eso sí, riegan los almendros con casi la misma cantidad de agua que aquí damos a un manzano.
Pero la implantación de bancos de agua permite, indica el experto, obtener unos rendimientos espectaculares.
Una tercera fórmula adoptada en California fue la derogación de los grandes trasvases y la promoción de las plantas desalinizadoras, como las que se construyen en Catalunya. Cuando a finales de los años 70, algunos propugnaban obras hidráulicas sobredimensionadas, como la traída de agua desde Canadá, la Administración californiana cerró el grifo de la promoción pública de obras hidráulicas, apoyó la consideración del agua como un bien escaso y estableció un nuevo marco institucional que indujo a economizarla, ha explicado en varias ocasiones el economista José Manuel Naredo, autor de abundante bibliografía sobre esta cuestión.
Sea como sea, se debería tomar nota de la experiencia californiana y pensar en los porqués de convertir grandes extensiones de terreno donde tradicionalmente se cultivaban cereales y olivos, en zona de regadío para cultivar melocotones, como se ha hecho en algunas zonas catalanas.
Fuente: El Periódico